Sobre taxes i innovació educativa

Avui s’ha convocat una vaga d’estudiants universitaris, sota el lema “Prou taxes abusives, passem a l’ofensiva“, reclamant que s’apliqui la rebaixa del 30% de les taxes universitàries que el Parlament de Catalunya va aprovar a l’abril passat (amb l’únic vot en contra del grup parlamentari de Junts pel Sí) i que el Govern i la Secretaria d’Universitats i Recerca s’han negat a aplicar.

Paral·lelament a aquests fets, el Govern està promovent un debat sobre el futur de l’educació, anomenat “Ara és demà“, que el febrer passat va posar el focus en el sistema educatiu finlandès (veure video), considerat com un dels millors segons l’OCDE. Un debat que, curiosament, se li va negar a la ILP d’Educació quan, després de recollir 95.000 signatures de suport, no es va arribar ni acceptar a tràmit al Parlament perquè els grups de Junts pel Sí i el PP hi van votar en contra.

En aquest context de debat polític i social, sembla que hi ha un parell de detalls del sistema finlandès que no estan captant gaire l’atenció del nostre estimat Govern. Un és que parlem d’un sistema 100% públic (sense escola concertada) i l’altre és que l’educació és gratuïta desde preescolar fins universitat, incloent-hi classes, menjador, llibres i material escolar.

En relació a la demanda estudiantil d’avui, apostar pel sistema educatiu finlandès significaria una rebaixa del 100% de les taxes universitàries!!!

En definitiva, estem enfocant la necessitat d’innovació allà on toca o ens estem encasillant dins de marcs pre-establerts per tercers? Com a docents hem d’anar més enllà de l’aula o ens quedem dins de la nostra bombolla?

Sobre taxes i innovació educativa

La cultura política (2/3)

La religión

La mayoría de religiones contienen valores sociales y humanos que nada tienen que ver con el fundamentalismo y adoctrinamiento que promueven sus instituciones. La libertad de culto, compatible con las demás libertades y derechos, provoca conflictos cuando los seguidores de una confesión quiere imponer sus ideas al resto de la sociedad civil. Del voluntarismo al autoritarismo va un paso y eso es algo que ya hemos vivido en este país.

Dicho esto, procedamos a estudiar la relación entre el Estado y las distintas religiones en nuestro país.

Un Estado puede ser confesionalaconfesional o laico según su relación con las instituciones religiosas del país. En nuestro caso, tenemos un Estado aconfesional según recoge el apartado 3 del artículo 16 de la Constitución Española:

Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.

¿Puede ser un Estado aconfesional y a la vez cooperar con distintas confesiones? Si asumimos que así es y que no hay ninguna contradicción, entonces todas las confesiones deberían recibir un mismo trato y gozar de igualdad de condiciones ¿no?.

En enero de 1979, un mes después de la ratificación de la Constitución, se firmaba un nuevo Concordato entre la Santa Sede y el Estado que concedía una serie de privilegios fiscales a la Iglesia Católica[6][7]. En ese momento se colocaba a la Iglesia Católica por encima de las demás confesiones y otras instituciones.

Los acuerdos de cooperación con las demás confesiones no llegaron hasta el año 1992 a través de la Ley Orgánica 7/1980 de Libertad Religiosa (LOLR)[8]. Y hasta finales del año 2002, con la entrada en vigor de la Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, no se equipararon fiscalmente a todas las instituciones no lucrativas (entre ellas las religiosas).[9]

Aunque con retraso, uno podría pensar que una vez equiparado (más o menos) el tema fiscal se podría llegar a una igualdad religiosa por parte del Estado pero ahí no termina la cosa.

¿Por qué parte de mi Declaración de la Renta va a parar a la Iglesia aunque no marque la casilla? ¿Existe una separación real entre Iglesia y Estado a la hora de legislar según que temas o en materias como la educación? ¿Cuántas inmatriculaciones de bienes a favor de la Iglesia se han realizado vía el artículo 206 de la Ley Hipotecaria de 1946[10]? ¿Por qué no se ha incluido a la Iglesia y a las demás confesiones en el proyecto de Ley de Transparencia[11][12]? ¿Cuánto dinero reciben en subvenciones públicas[13][14]?

Hay todavía demasiados aspectos que hacen que este país diste mucho de ser un Estado aconfesional. La Iglesia Católica conserva y ejerce demasiado poder y así lo demuestra su influencia en los sucesivos gobiernos que ha tenido nuestra actual democracia, independientemente de su color.[15]

La cultura política (2/3)