Neocolonialismo, democracia y migración

El origen del problema

Hace siglos que occidente inició su expansión imperialista hacía lo que hoy en día llamamos tercer mundo, países subdesarrollados o directamente países pobres. En aquel entonces, la estrategia era mandar tropas armadas a explorar y dominar nuevos territorios en busca de riquezas y recursos para el país que financiaba esas campañas.

Durante todo ese período no hubo reparos en invadir por la fuerza territorios ya poblados, llegando a exterminar, adoctrinar o esclavizar a la población autóctona (si hiciera falta) en nombre del “progreso” o de la fe. Aunque es innegable el hecho de que se impulsaron avances tecnológicos y sistemas democráticos en algunas colonias, estos pierden toda buena intencionalidad al estar claramente enfocados a favorecer los intereses comerciales de las metropolis.

Con el tiempo, el alto coste resultante de transportar y mantener grandes ejércitos más allá de las propias fronteras empezó a ser un problema. El uso de la fuerza para mantener el “orden establecido” comenzó a resultar insuficiente ante las revueltas populares que tuvieron lugar en las distintas colonias (los llamados movimientos de liberación nacional). Revueltas que acabaron por lograr finalmente, en mayor o menor grado, la independencia política pero no la económica.

Este suceso es clave para entender lo que hoy en día se conoce como neocolonialismo o colonialismo ecónomico. Las ex-colonias, al mantener un grado de dependencia económica elevado con las antiguas metropolis, acabaron estableciendo una nueva forma de colonización -políticamente “democrática”- basada en el comercio internacional (materias primas baratas y condiciones laborales pésimas) y la deuda externa.

Nada que extrañar de un sistema de mercado globalizado, diseñado y dominado por las grandes fuerzas de occidente (ex-metropolis), donde las políticas económicas suelen ir encaminadas a afavorecer a los países desarrollados en detrimiento del resto. Unas políticas que son muy determinantes a la hora de hablar del fenómeno de la migración.

El problema hoy

Cuando hay miles (o millones) de personas que no pueden cubrir ni siquiera sus necesidades más básicas en su país de origen, no debería sorprendernos el augmento de olas migratorias que estamos presenciando en el sur de Europa, tema muy caliente a raíz de las recientes imágenes que nos llegan de Ceuta y Melilla.

¿Y cuál es la reacción de nuestros correspondientes gobernantes ante tal situación? ¿Hacen autocrítica de las políticas de cooperación internacional? No, simplemente acuden a la Unión Europea solicitando más recursos para parar la entrada de inmigrantes. Como si instalar vallas más altas y punzantes en las fronteras o poner droides a patrullar el Mediterráneo fuera a resolver el “problema” migratorio.

Además, por si no fuera ya suficiente dura la travesía para entrar en Europa, ¿cuál es la situación del inmigrante cuando llega?

Nuestros gobiernos criminalizan a personas que se juegan la vida, saltando vallas o cruzando el mar en pateras, en busca de una oportunidad para vivir dignamente como haríamos cualquiera de nosotros en su lugar (pura supervivencia).

La mayoría de democracias (por no decir todas) tienen fuertes leyes de inmigración, que permiten la expulsión del país y limitan derechos al colectivo inmigrante. Es curioso ver tantos esfuerzos y emfasis en “protegerse” de la llegada de inmigrantes, cuando la solución pasa por el país de origen y no por el de “acogida”.

La solución es compleja

El tema de la migración es muy complicado debido a muchos factores, de los cuales destacan el modelo socioeconómico y la huella ecológica derivada del mismo como los más determinantes. ¿Qué capacidad económica y ambiental tiene un territorio a la hora de absorver más población? Díficil respuesta pero que, a día de hoy, con los datos de que disponen los Estados modernos, seguramente se pueda hacer una estimación fiable. Otro tema aparte sería la necesidad de un cambio de modelo para mejorar esas estimaciones.

Aunque a día de hoy, estamos viviendo la paradoja de que mientras “tememos” la entrada de inmigrantes, se está produciendo una salida en tromba de inmigrantes y, conscuentemente, un descenso de la población. Así pues, por una regla de tres simple e independientemente de los programas de planificación familiar y salud reproductiva, entonces sí que sería posible plantearse la llegada de nuevos ¿no?

En el contexto de crisis sistémica actual, donde países occidentales como el nuestro no son capaces de garantizar los necesidades básicas de su ciudadanía (autoctona o extranjera), es normal que la gente “huya” o se “exilie” en busca de nuevas oportunidades. Curiosamente, lo mismo que hacen los inmigrantes que intentan cruzar la frontera de Ceuta y Melilla.

Al final, todo converge en un mismo problema, un sistema que no permite a las clases trabajadoras desarrollarse y emanciparse de las clases dominantes (tanto aquí, como allí), generando un malestar a nivel nacional y internacional.

Aquí tenemos que aprender a autoorganizarnos para no depender de las grandes multinacionales, a través de cooperativas de trabajo y consumo por ejemplo, y en la medida de nuestras posibilidades demostrar nuestra solidaridad internacional mediante programas de cooperación dirigidos directamente a la población de los países menos desarrollados (sin intermediarios gubernamentales).

La cruda realidad

Actualmente, no oigo a casi nadie quejarse de que haya “pakis” y “chinos” abiertos casi las 24h, marroquís o indios transportando bombonas de butano a peso, latinoamericanos cuidando de personas dependientes o norteafricanos recogiendo fruta en los campos. No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que los trabajos más duros y precarios recaen en el colectivo inmigrante, por un salario indecente la mayoría de casos, para que luego encima nos quejemos de que vienen aquí a “invadirnos”, cuando en realidad les estamos privando de cualquier oportunidad en su tierra de origen. Cinismo en estado puro.

Nuestro bienestar es a costa del sufrimiento de otros pueblos y nuestro silencio y pasividad nos hace complices de nuestros gobiernos. Hemos de hacer autocrítica de nuestro papel en todo este fenómeno migratorio y asumir responsabilidades al respecto; más aún cuando también estamos sufriendolo en nuestras propias carnes bajo el eufemismo de “movilidad exterior“. Un fenómeno que, aunque duela reconocerlo, seguramente se agravará en el futuro con la puesta en escena de los llamados países emergentes o BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y el Tratado Transatlántico de Inversión y Comercio (TTIP) si llega a prosperar.

En definitiva, la solución a los flujos migratorios “forzados”, en el contexto de globalización actual, pasa por una ruptura con el sistema económico a nivel internacional (un escenario lejano, a simple vista inalcanzable) pero eso no nos ha de desmotivar en absoluto, empecemos a actuar a nivel local y, en palabras de Gandhi, “seamos el cambio que queremos ver en el mundo”.

Pepe

 

[Nota sobre la inmigración y el tema religioso]

En los últimos años se ha ido extendiendo un temor derivado de la inmigración de origen musulmán, seguidores del Islam, sobretodo en el ambito político más cercano (municipios), donde han crecido tímidamente partidos xenófobos y racistas. Esto sucede en gran parte por la influencia de los medios de comunicación, que suelen asociar a este colectivo con el terrorismo yihadista y las teocracias de oriente próximo.

Obviamente, no todos los musulmanes son iguales y lo mismo sucede cuando hablamos de cristianos, judíos, budistas, etc. Aunque ello no quita el temor de la ciudadanía a que una autoridad religiosa (del signo que sea) quiera imponer su fe y sus creencias a toda la población a través de la Ley.

La solución a estos miedos pasa por establecer el principio de laicidad como pilar básico de la política y la educación. Laicidad no es sinónimo de ateísmo, como algunos nos quieren hacer creer, es sinónimo de respeto a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión (art 18 de la declaración universal de DDHH). La religión debe ser una práctica de la esfera privada y no una imposición a base de decretos como sucede actualmente en temas como la educación, el matrimonio homosexual, el aborto, etc.

Si logramos que esto sea así, conseguiremos eliminar uno de los grandes problemas de convivencia de la sociedad actual y avanzaremos juntos hacía un mejor entendimiento entre las distintas culturas que la componen (respetando la diversidad y la pluralidad de las mismas).

Neocolonialismo, democracia y migración

Ens sobren motius / Nos sobran motivos #14N

Incompliment de les promeses electorals
Incumplimiento de las promesas electorales

Retallades en sanitat, educació, sous, serveis socials, i+d, dependència, etc
Recortes en sanidad, educació, sueldos, servicios sociales, i+d, dependencia, etc

Aument del IVA i de les taxes universitàries entre d’altres
Augmento del IVA y de las tasas universitaria entre otras

Polítiques antisocials i regressives com la supressió impost de successions als més rics, l’euro per recepta i repagament dels medicaments
Políticas antisociales y regresivas como la supresión del impuesto de sucesiones a los más ricos, el euro por receta y el repago de los medicamentos

Privatització dels béns comuns (sanitat, educació, aigua, patrimoni, etc)
Privatización de los bienes comunes (sanidad, educación, agua, patrimonio, etc)

Una reforma laboral que només ha aconseguit que aumenti la destrucció de llocs de treball
Una reforma laboral que solo ha aconseguido que augmente la destrucción de puestos de trabajo

Corrupció a tots els nivells: polítics, financers, grans empresaris, poder judicial, etc
Corrupción en todos los niveles: políticos, financieros, grandes empresarios, poder judicial, etc

Tractes sistemàtics, interessats i públics amb especuladors com en Eurovegas o Barcelona World
Trato sistemático, interesados y públicos con especuladores como en Eurovegas o Barcelona World

Criminalització, repressió i censura de qualsevol protesta: 15-M, vaga, Plataforma d’Afectats per les Hipoteques (PAH), la revista Cafèambllet…
Criminalización, represión y censura de cualquier protesta: 15-M, huelga, Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), la revista Cafèambllet…

Anul·lació, per la convocatòria de eleccions catalanes, de dues comissions d’investigació: una sobre els escàndols en sanitat i un altre sobre la fallida de les entitats financeres catalanes i la gestió dels seus directius
Anulación, por la convocatoria de elecciones catalanas, de dos comisiones de investigación: una sobre los escándalos en sanidad y otra sobre la fallida de las entidades financieras y la gestión de sus directivos

Els pressupostos generals més injustos i repressius de la història amb un aument del 1.780% de material antidisturbi, tota una declaració d’intencions
Los presupuestos generales más injustos i represivos de la historia con un augmento del 1.780% de material antidisturbio, toda una declaración de intencions

El rescat a la banca privada amb diners públics, la causa directa d’aquesta crisis que en realitat és una estafa a nivell global
El rescate de la banca privda con dinero público, la causa directa de esta crisis que en realidad es una estafa a nivel global

Ens sobren motius / Nos sobran motivos #14N

¿Razones para no ir a la huelga?

En el día de hoy todos los esquiroles justifican de una forma u otra el no siguimiento de la huelga pero seguramente si su justificación está contemplada en la siguiente lista se haría un bien a ellos mismos leyendo los correspondientes razonamientos para pensar lo contrario.

Argumento 1: “No hago huelga porque no me lo puedo permitir”.

La reforma laboral supondrá con toda seguridad una rebaja generalizada de los salarios. Si no puedes permitirte dejar de ganar el sueldo de un día, menos podrás permitirte que te bajen el sueldo permanentemente, que te despidan gratis, o que si tienes 10 años trabajados en una empresa tu indemnización por despido pase a ser de 18900 euros a 7845, por poner un ejemplo. Acudir a tu puesto de trabajo el 29M es (poco) pan para hoy y hambre para mañana.

Argumento 2: “La huelga no servirá para nada”.

Todas las mejoras de los trabajadores se han conquistado históricamente a través de la lucha. Nadie nos ha regalado nada. Lo que está demostrado que no sirve para nada es no hacer nada. A la pregunta de si una huelga de un día será suficiente, la respuesta es que probablemente no. Es sólo el principio, pero es un paso muy importante. Si nos imponen la reforma laboral más dura de esta “democracia” y no respondemos de forma contundente las medidas sucesivas que tome el gobierno serán aún más demoledoras. Se puede y se debe tumbar esta reforma laboral.

Argumento 3: “La huelga no soluciona nada”.

La huelga no es una solución, es el instrumento de presión más poderoso que hoy por hoy los trabajadores tenemos a nuestro alcance para hacer valer nuestros derechos ante una agresión totalmente injustificada. Por eso quien no se adhiere a una huelga perjudica gravemente al conjunto de los trabajadores, incluido a sí mismo.
Si la presión que podemos ejercer a través de una huelga no fuera tan importante ¿de dónde proviene el empeño de los empresarios en que los trabajadores no la secunden llegando a las amenazas y coacciones, que son delito? ¿Por qué motivo los medios de comunicación afines al gobierno tratan de desprestigiar la convocatoria de huelga? ¿Por qué la patronal exige y algunos partidos se están planteando legislar para limitar este derecho?

Argumento 4: “No estoy de acuerdo con los sindicatos mayoritarios, por eso no hago huelga”.

A la convocatoria de huelga se han sumado decenas de sindicatos minoritarios de diversos sectores y de distintas ideologías. Es más, los primeros convocantes de esta huelga no fueron UGT y CC.OO. sino ELA-LAB en el País Vasco y CIG en Galicia. También se han sumado a la convocatoria los sindicatos CNT y CGT, la Intersindical-STE, USO, Solidaridad Obrera etc. partidos políticos tan dispares como IU, Esquerra, Compromis, Amaiur, BNG, Equo, Izquierda Anticapitalista; asociaciones de consumidores como FACUA y organizaciones sociales como Ecologistas en Acción, 15M, Juventud Sin Futuro, Democracia Real Ya etc. quienes no comparten la verticalidad de los sindicatos mayoritarios y son críticas con su labor de los últimos años pero aún así apoyan la convocatoria de huelga general del 29M.

Esta huelga es de todos los trabajadores y trabajadoras, de los estudiantes, desempleados, jóvenes, amas de casa, jubilados, de los consumidores. Es la huelga del 99% de la población, de todos los afectados por los recortes sociales y las pérdidas de poder adquisitivo y de derechos colectivos, no sólo de los sindicatos.

Los sindicatos CCOO y UGT han podido cometer muchos errores y criticarlos es lícito e incluso necesario. Pero los sindicatos entendidos como organizaciones de trabajadores que se unen para defender sus derechos e intereses son, indudablemente, el próximo muro a derribar por los poderes económicos. De ahí la campaña continuada de ataques y de desprestigio desde los medios de comunicación afines al gobierno de la que todos estamos siendo testigos.

Argumento 5: “Hay libertad, cada uno puede hacer lo que quiera. Yo quiero ir a trabajar porque si hago huelga me descuentan x euros.”

No hay libertad porque te están coaccionando con una penalización económica. La libertad es otra cosa, no verte obligado a ceder a los chantajes de gobierno y empresarios a cambio del sueldo de un día.

Renunciar a derechos laborales históricos como la negociación colectiva por un puñado de euros es venderlos realmente barato.

Argumento 6: “Hay libertad, cada uno puede hacer lo que quiera. Yo quiero ir a trabajar porque en mi empresa si haces huelga te miran mal y si luego hay que despedir a alguien seguro me despedirán a mí en vez de a otro”.

No hay libertad porque te están coaccionando con posibles represalias o con el despido. La libertad es otra cosa, no verte obligado a ceder a los chantajes de gobierno y empresarios renunciando a tu derecho constitucional a la huelga por miedo.

Argumento 7: “La huelga tiene que ser indefinida, si no yo no la hago”.

Generalmente los partidarios de la huelga indefinida sabemos lo mucho que cuesta organizar y desarrollar una huelga general para que sea mayoritaria y exitosa y no empleamos un modelo de huelga concreto como excusa para no secundar una huelga general convocada con un gran consenso. Es improbable que una persona realmente dispuesta a secundar una huelga indefinida no estuviese dispuesta a secundar una huelga general de un día.

Argumento 8: “Los piquetes presionan a la gente, obligándola a que haga huelga. Los trabajadores son libres de ir a trabajar un día de huelga.”

Si la libertad realmente tuviera tantos defensores nos iría bastante mejor de lo que nos va. En la mayoría de los casos quienes mantienen esa postura ocultan o defienden las coacciones y amenazas con que muchas empresas tratan de impedir los a trabajadores ejercer su derecho constitucional a la huelga y aceptan alegremente como algo normal que éstos se vean obligados a someterse al chantaje acudiendo a sus puestos de trabajo por miedo a perder sus empleos o el favor de sus jefes.

Los piquetes históricamente impedían que los empresarios contrataran personal para cubrir los puestos de los huelguistas y en la actualidad tratan de garantizar el derecho a huelga de aquellos que por presiones de las empresas no pueden ejercerlo. Los piquetes informativos apelan a la responsabilidad de los trabajadores, les informan de sus derechos, de los motivos de la huelga, y de las consecuencias negativas que tiene acudir ese día a sus puestos de trabajo. Los piquetes informativos están reconocidos legalmente: tienen y pueden ejercer su derecho a informar los días de huelga.

Recordemos además que el derecho al trabajo está reconocido en la Constitución también los días en los que no hay Huelga General aunque al gobierno no le interese lo más mínimo garantizar su cumplimiento y que también es un derecho fundamental de los trabajadores que ya están siendo despedidos como consecuencia de una reforma laboral injusta.

Argumento 9: “Con las huelgas no se consigue nada” (Pero en caso de que se consiga algo, no renunciaré a ello).

Las jornadas de 8 horas diarias o 40 semanales, la prestación por desempleo, las horas extraordinarias, el salario mínimo, la negociación colectiva, las vacaciones pagadas, la indemnización por despido, el permiso por maternidad o cualquiera de nuestros derechos conquistados que los trabajadores de hace 150 años desconocían por completo no se consiguieron a base de ejercer la “libertad para ir a trabajar” un día de huelga. Pese a ello no se tiene noticia de que ningún trabajador no participante haya renunciado a ellos. Si se consigue hacer al gobierno rectificar y no aplicar esta reforma laboral que a todos nos afecta y perjudica, los no participantes no habrán hecho nada por conseguirlo pero se beneficiarán del esfuerzo colectivo. Para ellos esto debe de tener mucha lógica; para todos los demás carece de ella y no les hace parecer personas dignas, coherentes ni solidarias a nuestros ojos.

Argumento 10: “Soy funcionario. La reforma laboral mí no me afecta.”

Con los recortes y la privatización de los servicios públicos y el deterioro de las condiciones laborales (y los que están por venir) de funcionarios, interinos y personal laboral de la administración pública tenemos motivos más que suficientes para secundar la huelga general, además de por solidaridad con el resto de trabajadores. Si no secundamos mayoritariamente la huelga general no podremos quejarnos cuando el resto de la sociedad no nos apoye en nuestras reivindicaciones por la supervivencia, la dignidad y los derechos laborales del sector público.

Los despidos y las rebajas en los complementos del sueldo de los funcionarios así como la eliminación de pagas y sexenios están al caer.
Además, mira a tu alrededor: padres, hermanos, hijos, familiares, amigos, vecinos, alumnos… ¿seguro que algo que afecta al 99% de la población no va contigo?

Argumento 11: “Soy autónomo, a mí la reforma laboral no me afecta.”

Un menor salario y unas peores condiciones laborales para la mayoría de los clientes y usuarios de un pequeño comercio o empresa de servicios implica casi con toda seguridad un empeoramiento de las suyas, ya que nadie consume más ni contrata más servicios si bajan sus ingresos o si tiene miedo a perder su trabajo. La mayoría de los trabajadores autónomos pueden repartirse el trabajo en otras jornadas sin que les afecte enormemente secundar un día de huelga.

Para los pequeños comerciantes abrir un día de huelga no supondrá una diferencia significativa ni una mejora sustancial en su pequeño negocio.

Ni siquiera les procurará los ingresos de un día normal ya que el 29M también hay convocada una huelga de consumo. Sin embargo, muchos de sus clientes valorarían positivamente su solidaridad al secundar la huelga del 29M. En lugar de abrir un día que pocos van a comprar y muchos van a decidir no volver a hacerlo en establecimientos esquiroles puedes colocar en tu tienda un cartel que diga:

“Estimado cliente, en solidaridad con los trabajadores asalariados este comercio ha decido cerrar el día 29 de marzo por Huelga General. Creemos que la reforma laboral perjudica a la mayoría de nuestros clientes y a sus familias. Las grandes superficies abrirán, por ello le sugerimos que tenga en cuenta como consumidor a los establecimientos solidarios con los derechos de la mayoría. El día 30 estaremos de nuevo a su disposición. Disculpen las molestias.”

Argumento 12: “Estoy en paro, no puedo hacer huelga.” o “Hay 5.000.000 de parados deseando trabajar, la huelga es para los que se la pueden permitir”.

Si estás en situación de desempleo la reforma laboral te afecta tanto o más que a los demás. Aunque algunos políticos se han atrevido a utilizarte como excusa para agredir los derechos del conjunto de los trabajadores lo cierto es que esta reforma laboral, como la propia patronal ha reconocido “no creará empleo a corto plazo” y “las cifras de paro se incrementarán durante 2012” por lo que es cuestionable que vaya a contribuir a mejorar en algo tu situación.

Sabemos que el objetivo de esta reforma laboral no es crear empleo sino sustituir empleo estable y con derechos por un empleo cada vez más precario pero que ofrezca unos datos de afiliación a la Seguridad Social que el gobierno pueda emplear para afirmar que hay menos paro. La calidad de vida de los trabajadores no aparece reflejada en esas estadísticas.

Por eso ahora se cuestiona tu derecho a percibir una prestación por desempleo y se te culpabiliza por tu situación de parado obligándote a realizar trabajos forzados (en beneficio de la comunidad, los llaman) y negándote la prestación por desempleo que te corresponde por derecho si rechazas tres ofertas de empresas de trabajo temporal (que ahora podrán actuar como oficinas del INEM) por muy precarias y mal remuneradas que sean, por poco que se ajusten a tu perfil profesional o por lejos que se encuentren de tu casa.

Además, si tienes finalmente la “suerte” de que una empresa te contrate tras un periodo de prueba de un año podrán volver a despedirte y no tendrás derecho a una indemnización. Gracias a la reforma laboral ha quedado instaurado el despido libre.

Durante la huelga se insiste mucho en que todas las personas tienen derecho a acudir, si así lo desean, a sus puestos de trabajo. Como sabes por experiencia, el resto de los días nadie se preocupa demasiado por garantizar a más de cinco millones de personas el derecho al trabajo que la propia Constitución les reconoce.

Un día de huelga general los trabajadores en activo tienen la posibilidad de secundarla no acudiendo a sus puestos de trabajo, pero una huelga activa admite mucha más participación que esa y todos los trabajadores en situación de desempleo pueden y deben sumarse a ella defendiendo junto al resto los derechos de todos.

Como trabajador en situación de desempleo puedes participar en la huelga de consumo no comprando, ni contratando ningún servicio, no circulando ni repostando, no utilizando el transporte ni otros servicios públicos que no sean de emergencia. Puedes participar reduciendo al máximo tu consumo de teléfono, agua, gas y electricidad.

Puedes afiliarte y participar en los piquetes informativos de los sindicatos u otras organizaciones sociales, en las campañas de información y otras actividades que promueven las asambleas de barrio del 15M, puedes incluso visitar tu último puesto de trabajo, saludar a tus antiguos compañeros y tratar de concienciarles de lo importante que es esta huelga y de explicarles cómo esta reforma laboral les perjudica tanto como a ti.

Usa todo tu potencial, tu inteligencia y tu alegría para defender unos derechos que son tuyos y que son de todos. Si no luchas por ellos, nadie lo hará por ti.

Argumento 13: “Ya, pero este gobierno tiene mayoría absoluta, la gente les ha votado y por tanto pueden hacer lo que quieran. Que yo haga huelga no cambiará nada”.

Los votos recibidos en unas elecciones no legitiman a un gobierno para lanzar un ataque tan brutal a los derechos de la mayoría de la ciudadanía. Además aspectos esenciales de esta reforma laboral como puede ser el abaratamiento del despido no aparecen en el programa electoral del PP y por tanto NADIE los ha votado. De hecho varios representantes de este partido negaron públicamente tanto durante la última legislatura como durante su campaña electoral que fueran a abaratar o a facilitar el despido.

El gobierno ha ocultado información deliberadamente antes de las elecciones y ha mentido a los ciudadanos sobre sus verdaderas intenciones.

Si la sociedad se pronuncia al unísono contra una reforma laboral injusta un gobierno democrático está obligado a escuchar y a obedecer.

Argumento 14: “Yo estoy bien, que se quejen los que están mal.”

Pensar únicamente en tu situación es egoísta e insolidario y además carece de sentido, puesto que podrías verte del otro lado en cualquier momento. El participar en la huelga no sólo es una lucha por cambiar la situación de los que están en la cuerda floja es luchar por un país en el que las condiciones laborales sean justas, tus hijos, sobrinos o generaciones venideras te lo agradecerán.

Argumento 15: “El país no está para huelgas”.

Para lo que no está el país es para una reforma laboral que no solucionará el problema del desempleo y provocará despidos y más precariedad en los nuevos contratos.

Para lo que no está el país es para que nuestras familias sigan perdiendo poder adquisitivo porque todo sube mientras nuestros salarios bajan.

Para lo que no está el país es para que más familias sean desahuciadas de sus casas para salvaguardar el negocio sucio de los bancos y de las inmobiliarias.

Para lo que no está el país es para que los trabajadores asalariados paguemos proporcionalmente más impuestos que empresarios y grandes fortunas.

Para lo que no está el país es para que la iglesia siga sin autofinanciarse, no pague impuestos como el IBI (que los trabajadores sí pagamos) ni para que siga recibiendo cientos de millones de euros de las arcas públicas.

Para lo que no está el país es para más rescates a la banca con dinero público y ningún impuesto sobre sus actividades.

Para lo que no está el país es para recortar en investigación y despedir científicos, ni para que los jóvenes mejor formados tengan que irse al extranjero en busca de una oportunidad de futuro.

Para lo que no está el país es para más recortes ni más privatización de nuestra Sanidad y Educación públicas mientras el 80% de las empresas del IBEX-35 opera en paraísos fiscales.

Para lo que no está el país es para pagar visitas del Papa, aeropuertos sin aviones, circuitos de fórmula 1, proyectos fallidos de Juegos Olímpicos, estaciones de AVE sin viajeros, despliegues de tropas en Afganistán ni otros gastos militares desmesurados, tramas de corrupción y privilegios de familia real, políticos, y altos cargos.

El país no está para ninguna de esas cosas y la huelga general es nuestra única manera de decir BASTA YA.

Huelga General 29M: Tú decides.

Si la huelga del 29M es un éxito rotundo y el gobierno no rectifica quedará totalmente deslegitimado. Eso tendría un coste político elevadísimo, abriría la puerta a más huelgas generales, e incluso podría forzar la dimisión del gobierno. En cualquier caso le garantizaría un varapalo electoral.

Si por el contrario una huelga general de un día no consigue un paro total el gobierno saldrá reforzado, la posibilidad de una movilización más contundente por parte de la sociedad quedará anulada y la puerta a más recortes y a mayores abusos (si cabe) contra la mayoría de los ciudadanos (estudiantes, pensionistas, funcionarios, interinos, trabajadores del sector privado, parados) quedará abierta.

 

Fuente: http://asambleaiesarturosoria.blogspot.com.es/2012/03/argumentario-esquirol-razones-para-no.html

¿Razones para no ir a la huelga?